Esta pregunta me surgió el otro día cuando llegue a mi casa, tras dar las clases extraescolares a los niños que doy. Me doy cuenta que profesores de mi filosofía hay más bien pocos, el otro día tuve que mandar sentar a 4 niños a un banquito del aula (les avise varias veces de las consecuencias, es decir, para poder juegar al juego libre primero hay que hacer los estiramientos y más cosas que hacemos anteriormente, vamos que no les pilló de sopetón). Tras sentarse me senté en frente de ellos para preguntarles por qué creían que estaban ahí, qué pensaban, qué proponían para que no volviese a ocurrir, alguna solución vamos. Y no me decían nada, solo me contestaron a la pregunta de ''¿qué ha pasado para que esteis aquí?'', lo demás...como si predicase en el desierto.
Una de ellas (una niña de 5 años) me dice ''profe, yo ya he pensado'' y le dije ''no se trata de eso (sabía que lo decía porque sus profes les mandan al rincón de pensar), sino de que pensemos entre todos qué ha pasado y busquemos una solución. Nada. Respuesta cero. Y me pregunte ¿qué estamos haciendo mal? pues muchas cosas, como que esos niños están acostumbrados a que les digan lo que tienen que hacer y punto, a ser castigados, a ir al rincón de pensar (¿pensar el qué? ¿¿solos??). No están acostumbrados a pensar por ellos mismos posibles soluciones o alternativas para solucionar un problema o llegar a un acuerdo (por infantiles o bobadas que les puedan resultar), sino a callarse y a obedecer. Yo no puedo luchar contra la mayoría, pero si puedo poner lo mejor de mi
Que buena reflexión. No valoramos suficientemente la capacidad de los niños, no los tratamos de igual a igual, y ellos obedecen y cumplen sin saber, la mayoría de las veces qué ha pasado.
ResponderEliminarYo no soy maestra ni profesora, simplemente soy mamá, esta semana pensaba sobre algo así. Mis hijas juegan a la escuela y lo que más veces repiten cuando lo hacen es "CASTIGADA!!!" o "Te voy a castigar". Yo nunca las castigo, ni uso la palabra, y pensaba si, tal vez, una de las cosas que más les llega de la escuela es el castigo :-S Porque es lo más destacado de su juego, y pienso en como les afecta esto, porque en la escuela parece que son niñas ejemplares, sin embargo cuando están conmigo son NIÑAS, que se suben por todos lados, que "desobedecen", que intentan hacer las cosas a su modo, que no siempre es el que a mi me resulta más apropiado. Sin embargo con sus maestras se vuelven niñas obedientes y sumisas, sin serlo.
Me encanta tu reflexión :-)
Si, la verdad que tienes toda la razón
ResponderEliminarYo no soy perfecta y cuando pierdo la paciencia les grito porque son muchos niños y es imposible o muy dificil no gritar, aunque intento lo menos posible, y en cuanto a castigar de la desesperación a veces lo hago, pero reconozco que lo hago por faltas de recursos...y ¡me da rabia!
Como dices, al menos cada uno podemos intentar hacer lo mejor por nuestra parte.
ResponderEliminarNo me gusta este sistema en el que parece que no interesa enseñar a pensar por si mismos, sería mucho más enriquecedor que ellos buscansen soluciones, ¿dónde queda la imaginación?
Un abrazo
En ningún lado Carol...
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