Le puedo echar la culpa al ministerio, le puedo echar la culpa al régimen, pero en el aula YO hago la gran REVOLUCIÓN

jueves, 19 de mayo de 2011

Resumen del libro ''cómo hablar para que sus hijos escuchen, y cómo escuchar para que sus hijos hablen'' (Parte I)

Una ayuda con los sentimientos (4 pasos a seguir):

1. Escuchar con gran atención:

-         hijo: Eric me ha dado un puñetazo, así que… ¿me oyes papá?
El padre se gira hacia él para hablar…
-         hijo: así que le he devuelto el golpe, él me ha pegado de nuevo, aún más fuerte, ¡será ruin!
-         El padre sin decir palabra, deja que su hijo hable
-         Hijo: ¿sabes lo que te digo? A partir de ahora voy a jugar con Dani. Él no va pegando por ahí a la gente

Es mucho más fácil contar las cosas a un padre/madre que está escuchando con interés, ni siquiera tiene que decir nada. A menudo un silencio solidario es lo único que el niño necesita

2. Reconocer con palabras como: ¡vaya!, ¡aja! O ¡ya veo!
En vez de preguntar y aconsejar:
-         hija: me han quitado el lápiz rojo nuevo
-         madre: ¿está segura que no lo has perdido?
-         Hija: segurísima estaba encima del pupitre cuando he ido al lavabo
-         Madre: ¿y qué esperas si dejas las cosas desordenadas? Ya te habían quitado otros lápices ¿recuerdas? No es la primera vez…me paso la vida diciéndote que guardes tus objetos de valor en el pupitre ¡lo malo es que nunca me escuchas!
-         Hija: déjame tranquila
-         Madre: eres una descarada
Reconocer con la palabra:
-         hija: me han quitado el lápiz
-         madre: ¡vaya!
-         Hija: lo he dejado encima del pupitre cuando he ido al lavabo y alguien se lo ha llevado
-         Madre: aja
-         Hija: es la tercera vez que me quitan un lápiz
-         Madre: ¿en serio?
-         Hija: ya se lo que haré ahora en adelante, cuando salga del aula esconderé los lápices dentro del estuche
-         Madre: me parece una buena idea

Las expresiones anteriormente vistas sirven de gran ayuda, y son invitaciones al niño para que explore sus ideas y sensaciones, posiblemente para que halle una solución.

3. Dar nombre a ese sentimiento
En vez de negar el sentimiento:
    - Hija: se ha muerto mi tortuga. Esta mañana estaba viva
    - Padre: no te disgustes tanto, no llores solo era una tortuga
    - Hija: (llora)
    - Padre: ¡basta ya! ¡Te compraré otra tortuga!
    - Hija: no quiero ninguna otra tortuga
    - Padre: ¡eres una insensata!
Dar nombre a ese sentimiento:
-         hija: se ha muerto mi tortuga. Esta mañana estaba viva
-         padre: vaya por dios, vaya disgusto. Perder a un amigo puede ser muy doloroso
-         hija: era mi amiga, le enseñé a hacer algunos trucos y le daba de comer todos los días
-         padre: si, os divertíais mucho, realmente querías mucho a la tortuga

Los padres temen que al dar expresión al sentimiento, no harán más que empeorarlo. Lo que ocurre es justamente lo contrario, cuando el niño escucha estas palabras recibe un hondo consuelo. Alguien ha reconocido su vivencia interior.

4. Concederle sus deseos en la fantasía
En vez de explicaciones y lógica:
-         hijo: quiero galletas
-         madre: no tenemos mi amor
-         hijo: ¡yo las quiero! ¡las quiero ahora!
-         Madre: ¡te he dicho que no hay galletas en casa! Comete estas pastitas tan ricas
-         Hijo: no
-         Madre: te estás portando como un bebé

Concederle sus deseos en la fantasía:
-         hijo: quiero galletas
-         madre: ¡ojalá me quedara alguna en casa! Yo se lo mucho que te gustan
-         hijo: yo las quiero
-         madre: me encantaría tener poderes mágicos para hacer que apareciera una caja gigante
-         hijo: ¡mm cuando me apetecería comer unas pocas!
-         Hijo: bueno…me conformaré con unas pastitas
-         Madre: me parece una buena idea

A veces, que alguien entienda cuánto deseamos algo hace la realidad más llevadera


Tácticas para que los hijos colaboren (5 pasos a seguir):

1.Describir. Describa lo que ve o describa el problema:

En vez de:
Madre: eres un irresponsable, siempre abres el grifo de la bañera y luego te olvidas de vigilarlo ¿quieres inundar la casa?

Decir:
 Madre: Johny el agua de la bañera está a punto de rebosar

En vez de:
No has sacado el perro en todo el día. No te mereces tener un animal

Decir: veo a Rover paseando al lado de la puerta

En vez de:
¿Cuántas veces te tengo que decir que apagues la luz del baño?

Decir: la luz del baño está encendida

En vez de: cuelga el teléfono ahora mismo

Decir: Hill, tengo que hacer una llamada

Es difícil actuar correctamente cuando sacan a relucir nuestros defectos, por tanto es más fácil concentrarse en el problema cuando se limitan a describírnoslo. Cuando los adultos describen el problema, dan a sus hijos la oportunidad de entender por sí mismo lo que hay que hacer

2.Dar información:

En vez de:
¿Quién ha tomado la leche y ha dejado la botella fuera?

Decir: niños la leche se vuelve agria si se deja fuera de la nevera

En vez de: ¡qué pocilga! Mira los corazones de manzana que hay encima de la manta! ¡ vives como los cerdos!
Decir: los corazones de manzana deben tirarse a la basura

En vez de:
Si te vuelvo a pillar dibujando en las paredes te zurro

Decir: las paredes no están para pintar, si quieres pintar algo hazlo en un papel

Cuando se les da información precisa, los niños suelen saber de un modo automático como han de actuar.

3.Exprerarse sucintamente:

En vez de:
dar una larga parrafada ''niños, os he dicho una y otra vez que os pongais elpijama, y lo único que he conseguidoes que os quedeis aquí haciendo el payaso. Os habeis comprometido a ponersoslo antes de ver la televisón,y no veo el menor indicio de que penseis cumplir vuestra promesa

Decir: niños, los pijamas, o Bully, el perro, o Jamie, la comida

A los niños les disgustan los discursos aburridos, los sermones y las explicaciones largas. Cuanto más breve sea el recordatorio mejor.

4.Comentar los propios sentimientos:
En vez de
Basta ya, ¡eres un latoso!, o ¿por qué eres tan distraido? siempre te dejas la abierta la puerta de la rejilla, o ¡eres un grosero, siempre me interrumpes!

Decir
No me gusta que me tiren de la manga, o me molesta que se quede la puerta abierta no quiero que las moscas revoloteen por nuestra comida, o me frustra mucho empezar a decir algo y no poder terminarlo.

Notará que cuanto más efectivos sean los padres es cuando hablan solo de lo que sienten. Utilizan siempre la primera persona. Es posible colaborar con alguien que presenta irritación o enfado, siempre que no nos ataque a nosotros.

5. Escribir una nota:
Algunas veces nada de lo que digamos puede ser tan concluyente como una frase escrita

Por tanto, podemos poner notas escritas como por ejemplo:
 ¡socorro me ahogo! los pelos en mi interior me causan un gran dolor. Firma: tu atascado lavabo

Antes de paretar el botón piensa ''¿he hecho los deberes?, ¿he terminado de ensayar?''

¡Silencio! mamá y papá duermen

Hola! adelante, entrad. Con cariño papá y mamá

Sam, se que estás muy ocupado con el deporte y el estudio pero, mi querido compañero, es necesario recoger los papeles, gracias.

Los juguetes guardar despues de jugar. Cariñosament: mamá


Alternativas al castigo ( pasos a seguir):

1. Señálale la manera de ser útil:
En vez de
Cuando llegue tu padre a casa te vas a enterar ¿me oyes?
Decir
Me sería de gran ayuda que eligieses tres limones bien grandes 

2. Exprese una censura rotunda pero sin atacar el caracter del niño:
En vez de
¡Te comportas como un salvaje! esta noche no habrá televisión

Decir
No me gusta nada esta situación, es muy molesto para los clientes  que los niños corran  por los pasillos

3. Dale opciones:
En vez de
Si vuelvo a pillarte corriendo ¡te daré un bofetón!

Decir
Billy deja de correr, tienes dos opciones: caminar normalmente o sentarte en el carrito

4. Tomar medidas:
En vez de
¡Te la has ganado!

Decir
Veo que has decidido sentarte en el carrito

5. Darle a experimentar las consecuencias:
Ejemplo:
Hijo: mamá ¿a dónde vas?
Madre: a la compra
Hijo: quiero ir contigo
Madre: Hoy, no
Hijo: ¿por qué no?
Madre: Dímelo tú
Hijo: ¿porque el otro día estuve corriendo en la tienda?
Madre: Lo has adivinado
Hijo: lo siento dame otra oportunidad
Madre: tendras miles de oportunidades Billy, pero hoy iré sola

6.Exprese sus sentimientos con rotundidad:
Ejemplo: Me ha puesto furioso encontrar la sierra tirada en el jardín, oxidándose bajo la lluvia

7. Manifieste sus expectativas:
Ejemplo: Cuando presto mis herramientas espero que me las devuelnvan pronto...¡y en buenas condiciones!

8. Enséñele al niño como rectificar:
Lo que necesita ahora esta sierra es un buen estropajo de acero y mucho ahínco

Una ligera vapa de aceite cuando hayas terminado la protegerá de cara al futuro

Pero supongamos que el niño continua olvidándose de devolver lo prestado...

Dele opciones:
Puedes pedirme las herramientas y devolvérmelas, o puedes renunciar al privilegio de usarlas.De ti depende

¿Y si el problema subsiste?

Tome medidas:
Hijo: Papá tu caja de herramientas está cerrada con un candado.
Padre: En efecto, durante una temporada, necesito saber que estan exactamente donde yo las deje

Cómo estimular la autonomía (6 pasos a seguir):

1.Dale opciones para que escoja
Eejemplo: ¿Te apetece más ponerte los pantalones grises o los colorados?

2.Muestre respto por su lucha personal:
Ejemplo: Un tarro de miel puede ser dificil de abrir. A veces resulta útil golpear el canto de la tapa con una cuchara

3.No haga demasiadas preguntas:
Me alegro de verte, bienvenido a casa

4.No se precipite dando respuestas:
Es una pregunta interesante ?tú qué opinas?

5.Animarle a utilizar fuentes externas:
Quizá el dueño de la tienda de animales nos dé alguna sugerencia.
Puedes consultarlo en la biblioteca del barrio para tener una buena información sobre las plantas.

6.No le quiete la esperanza:
Asi que quieres actuar en la función. Puede ser toda una experiencia










2 comentarios:

  1. Acabo de "descubrirte"... no me ha dado tiempo a leerte nada, espero poder volver mañana.
    Me identifico tanto con tu presentación que pareces "una trampa" ;-P
    Te sigo.

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  2. Una trampa?? jejeje pues va a ser que no
    Lo que escribo es lo que pienso y al menos intento actuar como pienso, y aunque a veces no me salgan las cosas bien hay otras veces que si, y estoy convencida de ello. No hay mejor cosa que actuar como uno piensa y sobretodo estar seguro de lo que uno piensa.

    Muchas veces me cuesta ponerme en el lugar de X niño...parece la asignatura pendiente de todas las personas (incluida yo), pero bueno poco a poco lo voy consiguiendo, e intento ver las cosas desde la perspectiva de niño y con ojos de niño. Hay muchas cosas que para nosotros son chorradas pero para ellos no, por eso hay que comprenderlos siempre, tenga o no sentido para nosotros

    Un saludo!

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